miércoles, 24 de septiembre de 2008

SEGUNDA DECLARACIÓN DE INGUÜ, CU-CÄ, NDUBËE, INGUuYU.


DECLARACIÓN DE TLACOLULA, TEPEUXILA, CUIC., OAX.

Ndudu iñ’yvaacu chi câa nducuêe ñêedi
Agosto 31 de 2008

A quienes resisten el embate de la destrucción de su territorio, costumbres y tradiciones, a la humanidad en general, a los que resisten con dignidad y tenacidad, a quienes habitamos este mundo.
Los que suscribimos, comunidades de pueblos originarios de la región cuicateca, organizados en el
“Tercer Encuentro en defensa de la integridad territorial y de la vida comunitaria”.
Celebrado en San Sebastián Tlacolula, Cuic., Oax.; realizado durante los días 30 y 31 de agosto del año en curso, declaramos que:
1. Los recursos naturales que se encuentran dentro de nuestros territorios forman parte de los elementos con los que nos dotó la madre naturaleza y no son propiedad más que de la naturaleza misma.
2. Que a más de 500 años de la llegada europea a nuestros espacios de vida, se ha atentado contra el equilibrio ecológico permanentemente, se ha atentado contra el sustento cotidiano, e identidad cultural, la cual ha sido socavada sistemáticamente.
3. Pese a lo anterior nuestros pueblos han contribuido al enriquecimiento cultural como sustento cotidiano de la nación mexicana y del mundo.
4. En la nueva ofensiva, que se sustenta en el plan Puebla-Panamá, hoy rebautizado como Proyecto Mesoamérica, despoja a nuestros pueblos de sus espacios de vida y todos los recursos biológicos, minerales e hidrológicos; lo que significa la destrucción total de nuestra existencia, lo que inicia con la destrucción del entorno ecológico de nuestras comunidades, sustento real de la sobrevivencia histórica de nuestra cultura.
5. La explotación irracional de los recursos se ha convertido en la principal causa de la destrucción del planeta, por lo que nos oponemos a la misma.
6. En todo caso, los recursos naturales deben servir para la autonomía de los propios pueblos y comunidades o en su caso para el desarrollo de la nación mexicana en su conjunto, previo estudio de impacto ambiental; los afectados por los proyectos mineros y cualquier otro proyecto que altere sus formas de vida deben ser consultados según el convenio 169 de la OIT, la Declaración de los Derechos de los Pueblos Indios de la ONU, y otros ordenamientos legales.
7. Solo la construcción de un modelo de justicia y dignidad para todo/as la/os que conformamos la nación mexicana, permitirá construir una propuesta de desarrollo de nuestros pueblos, centrada en la preservación de la vida en nuestro planeta.
8. Exigimos la apertura de un gran debate nacional en torno a la utilización de nuestros recursos naturales, donde participen todo/as lo/as afectado/as, interesados y científicos relacionados con la temática, en el entendido de que los mismos habrán de ser utilizados para un desarrollo con justicia para toda la nación mexicana.
Por lo anterior Demandamos:
1. No a los acuerdos y convenios que favorecen el despojo y explotación de los recursos naturales de las naciones indígenas y del planeta en general.
2. Alto a la explotación irracional de los recursos naturales de todos los pueblos originarios de América.
3. Respeto irrestricto a la vida comunitaria de todas las poblaciones y comunidades de nuestro país y del mundo.
4. Aplicación de todos los convenios internacionales que amparan la existencia de los pueblos.
5. Cese del hostigamiento a los luchadores sociales y a todos los defensores de los derechos de las comunidades.
6. El inicio de un debate verdadero, respetuoso y honesto que nos lleve a la consolidación de un modelo de país con énfasis en la integralidad humana y de los pueblos y,

Nos pronunciamos por la construcción del Congreso Autónomo Cuicateco sndüchi nü

¡¡NO A LA MINA, SÍ A LA VIDA!!

FRATERNALMENTE.

“Tercer Encuentro en defensa de la integridad territorial y de la vida comunitaria”

Ingûu, Cu Câa, Nduvââ, Agosto 31, 2008

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